
La impenetrable jungla, deja paso a una imponente estructura de piedra. Sus altos muros están cubiertos por enredaderas ocultando los impresionantes grabados que decoran el exterior.
Un pórtico soportado por inmensas columnas precede a las escaleras que dan acceso al oscuro interior del templo. Nubes de vapor se escapan de los grandes ventanales a intervalos irregulares, dándole un aspecto fantasmagórico al edificio.
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